Or le Iom Dalet, 27 de Kislev 5769
Ayer recibí dos llamadas una casi pegada a la otra, en la primera me llamó un amigo, en la segunda un conocido que estimo bastante; poco después de cortar me dí cuenta de algo que no me gustó mucho. Mi amigo me había llamado, para pedirme algo en tono poco agradable… me puse a pensar y no pude recordar la última vez que me había llamado única y exclusivamente para preguntarme un sincero ¿cómo estas? y para mi sorpresa mi conocido me llamó porque andaba preocupado por mí.
A mi entender, siempre en nuestra mente debemos tener a alguna/s persona/s como respaldo, en la mayoría de los casos estos respaldos son los padres. Son esas personas que sabemos que no importa cómo estemos, qué hayamos hecho, en qué nos hayamos metido ellos están ahí para ayudarnos a zafar. Si tus respaldos no son tus padres esto probablemente se debe a cualquiera de estas dos razones:
1. Están muertos.
2. Los papeles se invirtieron.
Hay un punto en la vida (no en la de todos) en la que este rol de resguardo/resguardado se invierte, y el hijo pasa a ser el respaldo de los padres o de uno de ellos. Esta extrapolarización de roles hace que quede una sensación de soledad, un inconsciente “a quien recurro” y es ahí donde las palabras de Jean Alphonse Karr cobran vida:
“Los amigos: una familia cuyos individuos se eligen a voluntad”.
Los amigos o uno de ellos se convierte en ese resguardo que ya no son mamá y papá. Este respaldo es más que necesario en las situaciones difíciles por lo que la reciprocidad es justa.
Y en el caso que estés en pareja, pensar que tu pareja es tu respaldo no es algo muy acertado. Una pareja es por lo general una misma cosa, son uno, ¿como puede ser respaldo del izquierdo el lado derecho de tu cuerpo?… ante la sacudida ambos se desequilibran por igual, o en el mejor de los casos uno estira al otro a la caída.
La amistad ya no puede medirse por utilidad o por cuánto me sirve mi amigo, son una familia que uno elige, y la familia es en cada uno la estructura de su vida. Probablemente como les vaya a la mayoría de tus amigos te irá a vos también, porque son tu entorno tu ambiente, te influencian y los influencias… son la familia que elegiste.
¿Cuándo fue la última vez que un amigo te llamó simple y sinceramente para saber como estabas? ¿Cuándo fue la última vez que vos lo hiciste?
La cotización de tus amistades es el valor de la familia que elegiste, y la inversión de tus futuras caídas.
Sebastián Tallon
¡Jag Sameaj Janukah y Feliz Navidad para todos!