27 sep, 2009

¡Perdón, perdón, perdón!

Iom Alef, 9 de Tishrei 5770

aaagrimaEn mi vida una de las cosas que más me ha costado entender y practicar es el perdón, no por rencor sino por dignidad. Es decir, creo que el perdonar cosas que hieren nuestra dignidad, nuestra entereza, nuestros principios hacen que nos valoremos menos y dejemos que otros crucen límites que no deberían haber cruzado. No tengo problemas en perdonar todo, pero es como si tuviera una suerte de cupo, una cantidad de “perdones” reservados para cada persona. Cuando se llega al cupo puede renovarse o vencerse, como un permiso de conducir por puntos que anda tan de moda. Sí, hay personas que no quiero ver, otras con las que no quiero hablar, otras que no quiero siquiera encontrármelas o mencionarlas, pero no por rencor, sino por protección.

Siempre pensé que el perdón debía ser algo interminable, algo que jamás se acabara, algo que se renovara, sin embargo, con el tiempo me di cuenta que es muy difícil realizar esto sin caer en la hipocresía o en el autoengaño. Mucho reflexioné sobre su significado, si se medía por intención, por acción, por reincidencia, por alevosía, por maldad, por ignorancia, etc. Y a la única conclusión que llegué es que la reincidencia (por lo menos para mí) hace más difícil el verdadero perdón.

Y acá va mi definición del perdón: Es el que nace de una persona que ha comprendido el error que cometió, las consecuencias que tuvo ese error, desea de alguna forma reparar el daño que hizo, y lo más importante… se compromete consigo y con la persona afectada a no volver a cometerlo.

Una de las definiciones más bellas, elaboradas y a la vez utópicas que haya escuchado, es que cuando uno perdona de verdad, este perdón se convierte en una máquina del tiempo que nos devuelve al instante anterior a que suceda el hecho a perdonar. El inconveniente de esta posición es la memoria, creo yo que lo más valioso del perdón es recordar lo que hicimos o nos hicieron y aún recordando lo que pasó saber que lo perdonamos. Si el perdón fuera realmente una máquina del tiempo éste no sería tal… porque quien no recuerda no necesita perdonar.

Hoy creo tener más cosas que perdonar que de las que pedir perdón, y pienso que esta posición es más difícil. Aquel que conoce su error, si se arrepiente pide disculpas, repara o no el daño hecho y continúa, pero qué pasa con el que tiene que perdonar, que pasa con el que tiene que mirar a los ojos indiferentes de una persona que le hizo daño y encima tener que sonreírle, no guardarle rencor y ocultar la herida. Por otro lado pocas cosas son tan dolorosas como ver en los ojos de alguien que te dice “perdoname” que no tiene la más mínima idea de qué te hizo, o de qué se está disculpando.

Pienso que puede perdonarse todo, lo que no se puede, es perdonar muchas veces lo mismo. Eso está mal, porque no hay perdón, hay un trámite, es hacer una cola, sacar un número, poner el sellito y gritar SIGUIENTE!!!. Está bien que perdones, está bien que pidas perdón… pero recordá siempre algo, cada cosa a perdonar es una cicatriz, una herida hecha más de 3 o 5 veces en el mismo lugar ya no cicatriza. Cuidate mucho, no es lo mismo una herida en el brazo que en el ojo, no es lo mismo una herida en la pierna que en el corazón. El perdón no es altruismo, no es caridad no es algo que se regala al que se te cruza por la esquina o al que te quiere limpiar el vidrio, esas son disculpas, expensas, cosas cotidianas; el verdadero acto de perdón es cuando hay una herida de por medio, no confundas perdón con tolerancia, amor con indiferencia, ni cariño por dolor.

Perdonar es algo que se hace con el estómago y el corazón, con la memoria y con amor, no lo tomes a la ligera, no lo conviertas es un cuestionario predecible y prefabricado de “¿me perdonas? ok, gracias”. Reflexioná, pensá realmente lo que hiciste, lo que te hicieron, cuantas veces lo hicieron, si realmente vale la pena seguir exponiéndote a recibir la misma herida, o exponer a otros a dañarlos constantemente.

Hay personas que no pueden parar de dañar, dejando de lado la intención y todo eso, alejate mientras puedas perdonarlo, alejate mientras puedas ser perdonado, no cruces el límite, no esperes a que sea irreversible, creeme que el dolor repetido, la herida reincidente puede incluso borrar los buenos momentos. Perdoná con el corazón, protegete con la cabeza, racionalidad al analizar, sentimiento al perdonar. Es la única combinación válida que encontré hasta ahora, si tenés alguna mejor, por favor pasamela por mail.

Si te herí, si te lastime, si dije o hice algo que no debía, por favor, decímelo, para pedirte perdón, para no volver a hacerlo.

Si me heriste, si me lastimaste, si dijiste o hiciste algo que no debías, por favor decime que sabes qué es, la mayoría de las veces ya lo perdoné antes que me lo digas, solo necesito escucharlo para bajar la guardia.

“Perdonar es un acto doloroso, que se hace con amor, una lágrima y una sonrisa valoralo esforzáte realmente en no reincidir es la mejor paga que se le puede dar al poeta.”

Sebastián Tallon

Si te gustó comentá y compartilo:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Add to favorites
  • email
  • Live
  • MySpace
  • PDF
  • RSS
  • Twitter

Comentarios

PARA MI ES: …… PERDONAR, PERO NO OLVIDAR.

Nos estamos viendo.

Flor

1) Me parece muy interesante el debate que abriste: ¿qué es más difícil…: perdonar… o pedir perdón?

2) Algo que aprendí de una persona sabia: todos causamos daño a alguien (siempre). Lo que no se puede permitir a nadie es “abusar”…

3) Otra persona sabia me dijo: las palabras son solo aire… como el aire que llena las ruedas de un auto. Sí, pero ese aire suaviza las piedras y las asperezas del camino.

perdonar es dificil, pero perdonar a quien no se lo merece, no se si es de sabio perdonar, porque perdonar por perdonar, por imperativo legal, se puede hacer, pero para qué? para descargar la mala conciencia de saber que es un mandato?? al menos para los cristianos.
Si ,yo perdono, pero no puedo olvidar, lo mejor es alejarse de quien encima se rie de vos y aspira a que lo perdones. a no ser que hubiera un malentendido y entonces habria que aclarar las cosas y no andar de prejuicios., que se yo, es complicadooooooooooo

interesante…

Gracias a todos por sus comentarios.

Flor: Totalmente de acuerdo, creo haber dejado claro eso, el perdón es recordar solo diferencia uno del otro la ausencia de rencor.

Diego: Gracias por sus comentarios, desde este punto de vista simplemente intenté dar una optica lateral de esto que siempre se expone como algo demasiado incomodo para el que debe pedir perdón pero nunca al que debe perdonar, me pareció una forma interesante de proponerlo. Respecto a lo que dice de no permitir abusar, totalmente de acuerdo. Y respecto a su tercer comentario hay una reflexión del Talmud que nunca olvido ella dice que “todos nacemos con un cupo de palabras, y cuando las decimos todas… morimos.” Algo que ayuda a meditar en lo que vamos a decir.

Carlos: Creo entender lo que querés decir, efectivamente que el perdón no es tal si no hay sincero arrepentimiento o sincera intención de perdón de ambas partes, hacerlo por obligación o compromiso no es un perdón propiamente dicho, y perdonar a alguien que tiene todas las intenciones de reincidir es suicida o masoquista por lo menos.

Romi: Ahí está el punto… el perdón DEBE estar acompañado de un cambio de actitud que demuestre que de lo que me disculpe en verdad quiero deshacerme o por lo menos no repetirlo, esto se deduce de nuestra famosa fórmula: seguí haciendo lo mismo y obtendrás los mismos resultados.

es siempre un placer leerte. yo quiero creer que se puede perdonar, es más, yo lo hice varias veces, y también lo hicieron conmigo. pero tenemos que ser conscientes de que es un riesgo que queremos y decidimos tomar. lo digo porque cuando somos los perdonados, tenemos mayor control de la situación y podemos cuidar de no reincidir. pero al perdonar, no tenemos un control absoluto, y no todos somos iguales, así que la reincidencia esta ahí como jugando al azar, y nosotros somos los que ponemos las reglas del juego… y… no siempre las respetamos al 100%. me atrevo a decir que todos alguna vez perdonamos una, dos, tres, y más veces el mismo error. desde el momento que se repite ya deberíamos aceptar que fue una mentira, porque si lo hizo una vez, y se arrepintió, y pidió perdón, no tendría que haber “otra vez”. tendría que ser borrón y cuenta nueva. nosotros al aceptar, ya sea por amor, por creer en la persona, por el motivo que sea, desde que caemos en el “otra vez”, es correr el riesgo, y eso lo decidimos nosotros. al menos conmigo funciona así. yo he perdonado, he enterrado muchas cosas. no volví a hablar del tema. no digo q lo olvido, porque no sé si lo hago, es difícil porque el dolor te lo recuerda a cada momento, pero si trato de no pensar en eso, lo entierro, hago de cuenta q no existe, y después de un tiempo es un puntito microscópico en algún rincón de los recuerdos, no desaparece, pero ya no dejo que me afecte. es mejor así, me hace bien, porque siempre dije, y lo dijiste también vos Seba, que si un perdona lo tiene que hacer con verdadero sentimiento y pensamiento, y no por querer dejar pasar la situación y sea todo como antes, no, tiene que ser sincero, no me perdones para después echarme en cara lo que te hice a la menor pelea o discusión. hay que comenzar de nuevo, volver. y hablando de volver… leerte me recordó un debate hace mucho tiempo, casi 4 años (nostalgia), hablábamos sobre la infidelidad y el perdón… me acuerdo, porque contigo siempre fue un enseñar aprender, que esa vez hablaste de una palabra en hebreo teshuváh, y que la raíz de donde proviene la palabra, (q no me acuerdo en este momento) significaba volver. habías metido un poquito de religión, y decías que el Altísimo cuando perdona no borra nada ni anota, sino que “vuelve al momento anterior de haber pecado”. hay cosas mi cielo que alguna vez me dijiste que no se me olvidan, y hoy me las volviste a repetir y recordar. Quiero, quiero con todo el corazón seguir escribiendo, pero no quiero aburrir… así que me voy por el momento, y te dejo una frase que dijiste esa vez para q sigas escribiendo que a mí me encanta leerte. “Oh what good is it to live with nothing left to give forget but not forgive not loving all you see”
te quiere, Cordi.

MI AMOR! como estas? el placer de leerte es mío, recuerdo perfectamente nuestra conversación, cuando en la entrada digo que “una de las definiciones más bellas y elaboradas que encontré en mi vida es la que hablan del perdón como una máquina del tiempo” es justamente la teshuváh.

Con los años he querido poner ese tipo de perdón en práctica pero me encontré con el inconveniente de que perdonar así en nosotros que somos personas físicas es algo prácticamente imposible, por supuesto que el perdón debe ser sincero y de lo profundo pero el problema viene cuando nos damos cuenta que nosotros no somos El Altísimo y no podemos perdonar de esa forma, que las heridas que recibimos duelen, deben curar y aunque curen… dejan una cicatriz. Hay cicatrices como la cesárea de mi vieja que ella mira con amor y buen recuerdo, sabe que el dolor valió la pena, sin embargo hay distintos tipos de heridas y en distintos lugares, estas a veces sin más difíciles de olvidar porque las vemos más a menudo y otras están en la espalda donde cuando llueve las sentimos pero no las vemos constantemente. Aparte de que con la teshuváh tenemos el problema que planteo también en la entrada, el de la memoria.

Pienso que nosotros no podemos hacer teshuváh con nadie más que no sea ÉL… recuerdo lo que hablamos de la infidelidad, y practique la teshuváh en carne propia en una infidelidad y me di cuenta que a veces el no recordar hace que la otra persona tampoco recuerde, y haga exactamente lo mismo, cuando me hicieron cornudo por segunda vez me di cuenta que la teshuváh en nosotros no es más que un maquillaje que se cae a la primera lavada. O un autoengaño muy fuerte. No creo que sea posible perdonar y olvidar, aquellos que dicen que hay que olvidar realmente no lo hacen o si lo hacen caen (como mencionaba antes) en la hipocresía o en el autoengaño.

La frase de Coldplay “que bueno ir por la vida sin deberle nada a nadie, olvidar pero no perdonar, y no enamorándote de todo lo que ves” yo la interpreto actualmente como un botón de emergencia, cuando algo da mucho dolor, cuando el dolor en tu cuerpo es insoportable el cerebro baja una palanca de emergencia y te desmayas, esta frase es algo asi, cuando el daño es mucho y es irreparable, perdonarlo es prácticamente el equivalente a convertirse en astronauta… por lo que lo mejor es no pensar en perdonarlo sino en olvidarlo, hacer como que no está… es un recurso extremo… sí se cae en el auto-engaño pero en situaciones extraordinarias hay que tomar decisiones extraordinarias.

Para mí cordi el perdón debe ser algo muy muy cuidado, algo que tenemos que dar a las personas que amamos pero también ser conscientes que esas personas que más amamos son las que más profundo dañan al provocar una herida. No todos tenemos la piel de acero como la madre teresa, y a veces nos quedamos sin mejillas para entregar por lo que esta entrada quiso de alguna forma hablar justamente del que perdona y dar una advertencia al que pide perdón… de no esperar a que las cosas sean irreversibles no esperar a que el daño sea incurable.

Como bien mencionaste el que perdona no tiene control de la situación, solo una participación pasiva y muy arriesgada ya que es su corazón el que está en juego. Uno a veces pone muchas cosas sobre la mesa y vale la pena, sin riesgo muchas veces no hay ganancia pero cuando uno ya tiene problemas de “juego” y apuesta por el hecho de apostar y convencido que se va a ganar cuando en verdad sabemos que está condenado a perder… el perdón es un arma demasiado afilada. ¿Quién no ha conocido o escuchado de una mujer golpeada que perdona por vigesima tercera vez a su marido y apuesta la salud mental de sus hijos y la propia sobre algo que sabemos que no va a cambiar?

Me emociona profundamente que una persona recuerde de forma tan literal algo que hablamos hace años, me honra y me reconforta me asegura que mis palabras no fueron al viento y que alguien las atesora… te lo agradezco profundamente corde… mi corazón y mis mejores deseos para este año… para que sea más que dulce.

PD: escribí todo lo que quieras y sientas este es un espacio para el que quiera compartir no solo mío.

Mi vida!!! finalmente con internet, la triste realidad de no poder vivir sin la net, casi colapso.

Totalmente de acuerdo con vos. Te leo y me leo, comparto tus palabras.

El perdón es algo muy complejo, y hay muchos sentimientos y pensamientos que pulir antes de llegar a una definicion absoluta.

Por ahora me gusta pensar que es así como decimos. Y verla como una forma de liberación. Liberarnos del dolor, del enojo, que lo único que hace es destruirnos. Como dijimos, no olvidarlo, pero volver al estado natural. =)
Y cuidar a quién otorgarlo, intentar que valga la pena.

También, las personas deben entender que perdonar no es sacarle responsabilidad al engaño, ni mucho menos es justificarlo. Es dar una oportunidad de volver a empezar, y cuidar de no mandarte la misma macana.

Otro punto, creo que hay situaciones y situaciones, y que a veces la gente pasa por daños irreparables, y hasta quedan traumatizadas, saliendo un chiqui de lo común, sabemos que pasa de todo en este mundo, maltrato, violación, accidentes, y en ese caso no sé como uno actúa. Muy complicado, creo que aquí se aplicaría la sicología del perdón. Es cierto que cuando una persona es victimizada de una u otra manera, el rencor, la impotencia, el odio , entre otros sentimientos se agrava. Es muy difícil entender, y casi imposible perdonar. Olvidar lo descarto, porque todo lo que nos sucede, bueno o malo es parte de nuetra vida. Y en casos como estos no cuenta porque se vive con eso.
Normalmente es un intercambio, tratar de perdonar, a cambio de la salud física, mental y emocional que hay que recuperar.
No creo que exista un perdón sincero, pero existe una necesidad de seguir viviendo de la mejor manera que uno puede. En este caso perdonar es una obligación, porque es un paso para poder seguir adelante, para curarse. Muyyyy Complejo.

Si seguimos esto no se acaba nunca. ja!
Te agradezco los buenos deseos mi cielo, y también que hayas compartidos tantas palabras conmigo a lo largo de estos años. Quisiera manejar mejor mi tiempo para que estemos más en contacto, pero no me apresuro que cuando tenga que ser, va ser.

Un beso grande, y días de magia y luz para vos. Miraba antes de almorzar tus fotos del fb, naturaleza encantadora, que disfrutes de tu viaje.

corde

Deja una respuesta

Mensaje:

Categorías